El método clásico, dinámico y preciso
El Ashtanga Vinyasa Yoga es un método tradicional de series fijas de posturas que se enlazan con la respiración. Siempre practicas la misma secuencia, así que puedes olvidarte de qué viene después y concentrarte en lo que de verdad importa: la respiración, la mirada y el trabajo interno. Al repetir, el cuerpo aprende, y lo que hoy cuesta, en unos meses sale solo.

Mysore o clase guiada
Las dos son Ashtanga y la secuencia es la misma. Lo que cambia es cómo se lleva la clase — puedes empezar por cualquiera de las dos, o combinarlas.
Mysore
Práctica autoguiada, atención individual
Es la forma tradicional de practicar Ashtanga y la que da nombre a la ciudad de la India donde nació el método. En una clase Mysore no hay una voz común marcando el ritmo: cada persona practica su propia serie, a su ritmo y con su respiración, mientras el profesor recorre la sala corrigiendo y ajustando una por una. Aprendes la secuencia poco a poco, postura a postura, y solo se añade una nueva cuando la anterior está asentada.
- Entras dentro de una franja horaria amplia, no a una hora fija
- Ajustes individuales en cada práctica
- Aprendes la serie de memoria, a tu ritmo
- Ideal si quieres una práctica personal y sostenida en el tiempo
Clase guiada
Todo el grupo, al mismo ritmo
En la clase guiada el profesor lleva a todo el grupo a la vez: marca la secuencia, cuenta las respiraciones de cada postura y explica la técnica en voz alta. Es la mejor puerta de entrada si no conoces la serie, y también un buen complemento si ya practicas Mysore: el conteo marca un ritmo constante que cuesta mantener en solitario.
- Horario fijo, de principio a fin con el grupo
- El profesor explica y cuenta cada postura
- Te ayuda a memorizar la secuencia
- Energía de grupo y ritmo constante
- 01
Se empieza con los saludos al sol (Surya Namaskara A y B) para calentar y encontrar el ritmo de la respiración.
- 02
Sigue la secuencia de pie: equilibrio, fuerza de piernas y alineación.
- 03
Después la serie sentada, donde aparecen las flexiones, torsiones y aperturas.
- 04
Se cierra con la secuencia final —invertidas y respiración— y unos minutos de descanso.
Para quién es
Para quien quiere una práctica con estructura y ver progreso real. No hace falta flexibilidad ni experiencia previa: cada persona practica hasta donde llega hoy y el método se encarga del resto.
Qué te llevas
- Fuerza y movilidad en todo el cuerpo
- Constancia: una rutina que puedes repetir cada semana
- Concentración y calma a través de la respiración
Prueba una clase de Ashtanga
Tu primera clase cuesta 15€ y te la devolvemos cuando te suscribes.
